La música de este blog es del disco "La bandada Mancini"

viernes, 27 de febrero de 2015

LA ALFOMBRA ROJA


                               
¡A punto de comenzar!
La presentadora de televisión Robin Roberts
El presentador de la gala Neil Patrick Harris
Clint Eastwood
Eddie Redmayne
Eddie Murphy

El notario llega con el maletín que contiene los nombres de los ganadores
Con la llegada de los primeros famosos la cosa fue cogiendo color y después comenzó el bullicio. En las gradas había mucha animación, porque llamábamos a las estrellas, que correspondían amablemente saludando y posando para las fotos. Bueno, como todo en la vida, unos más que otros, aunque creo que todos son conscientes de que se deben al público. Los trajes son impresionantes y todos ellos llaman la atención. Supongo que llevaban horas y horas preparándose, pero es que era su día y tenían que lucirse. Los periodistas, que estaban frente a nosotros, también llamaban a gritos a las estrellas para conseguir una entrevista. Todo fue muy divertido a pesar de que la lluvia hizo su aparición y el grupo de voluntarios, que estaban viendo la alfombra roja a nuestro lado, en una especie de balconcito, se mojaron bastante.

Los voluntarios, que estaban fuera de los toldos,  se tapaban como podían.


Edward Norton
Felicity Jones




Algunos de los famosos eran muy simpáticos. Felicity Jones pasó varias veces por la alfombra y nos saludó siempre muy amable, permitiéndonos hacer fotos un poco mejores.


   
Gwyneth Paltrow
J.K. Simmons
Jared Leto
Jeff Goldblum




Kate Hudson
Jennifer Aniston y Justin Theroux
John Stamos

John Travolta

Lady Gaga
Jennifer López
Supongo que también hay un protocolo en las llegadas. No conviene llegar muy pronto, para que no se olviden de ti, ni tampoco demasiado tarde porque no da tiempo a las entrevistas. Sin embargo, hay momentos en los que hay mucha gente entrando a la vez y se corre el peligro de que no se te vea lo suficiente. Por ejemplo, algunos de los nominados llegaron casi al final, con lo que se les vio muy bien, pero casi no tuvieron tiempo para las entrevistas.                                                                                          

Lady Gaga y Oprah

Melanie Griffith, Cristina Teba y Guillermo de Mulder
Meryl Streep

MArion Cotillard
Patricia Arquette

Reese Witherspoon
The lonely island 

Julianne Moore
Cate Banchett
                                                                       
Lupita Nyongo
Scarlett Johansson
Bradley Cooper
Will.I.am



Michael Keaton 

Zoe Saldana
De vez en cuando, el presentador que vemos en la fotografía, Chris Connelly, requería a las estrellas para que subieran al estrado (donde también estaba Óscar, por supuesto) y les entrevistaba para nosotros.



                                                                                                                                                     



Cuando se despejó la alfombra roja, nos  llevaron al Teatro “El capitán”, donde nos dieron de cenar un variado buffet mientras veíamos la ceremonia. Para llegar, atravesamos la alfombra roja, aunque deprisa…  ¡no teníamos tiempo para lucirnos! Además de la cena, nos dieron palomitas y bebidas. Allí todos estábamos viviendo la ceremonia como si fuera en el mismísimo Kodak Theatre, con aplausos, gritos y expresiones varias de nuestra conformidad o disconformidad con los premios.


Cuando acabó la ceremonia, al salir de nuestro teatro, coincidimos con los famosos que se dirigían a las limusinas y coches. En ese momento comenzaba a llover otra vez y la alfombra roja se había transformado en una superficie deslizante, llena de burbujas, en la que se chapoteaba bien, pero se caminaba con dificultad.
Coincidimos con Melanie Griffith y su hija Dakota Johnson que intentaban no mojarse mientras subían a la limusina.
Estas dos fotos son de Klmmie Carroll-Berner, invitado también a las gradas de la Alfombra Roja.

Había un grupo de hombres con librea (tapada con un plástico, por cierto) que se esforzaban en proteger con paraguas a las estrellas al tiempo que voceaban el número asignado a las limusinas que iban llegando. La calle se llenó COMPLETAMENTE de artistas, invitados, agentes de seguridad y cochazos. No se podía pasar ni andando ni de ninguna otra forma, por lo que intentamos rodear la zona, pero cada vez llovía más, cada vez estábamos más mojados y el camino se hacía más complicado. Preguntamos a una mujer policía que tenía el coche atravesado en la calle y, al ver que llevábamos la acreditación de invitados en los Oscars, nos dejó pasar por la calle cortada y pudimos llegar antes a Sunset Boulevard. Era imposible coger un taxi porque la calle estaba completamente colapsada por las limusinas, así que nos esperamos al autobús (por supuesto, la bendita línea 2), que tardó muchísimo en llegar. Mientras, el glamour de los Oscars se había convertido en ríos de agua que chorreaban por nuestras cabezas. ¡Nadie podría creer que veníamos de la Alfombra Roja con esas pintas!

LUNES 23, DE TURISTAS POR LOS ÁNGELES

La mañana del día 23 amaneció en Los Angeles con sol y un aparente buen tiempo. Nada que ver con la lluvia de la noche anterior.
Decidimos tomarnos el día con calma, porque estábamos bastante cansados, así que empezamos con un buen desayuno. Los camareros eran muy simpáticos y, a pesar de que llevábamos solo tres días allí, ya teníamos nuestro rinconcito especial al fondo del comedor.


Comenzamos nuestro periplo visitando el Los Angeles County Museum, conocido como LACMA. Es un museo enorme, con varios edificios y, sobre todo, para los turistas, destacado por el grupo de farolas que tiene en la entrada. Nosotros fuimos por la mañana, pero seguro que de noche, con las farolas encendidas, es espectacular.


Vimos sólo algunas salas, entre ellas las de Arte Contemporáneo, donde pudimos apreciar la obra de Magritte "Ceci n'est pas une pipe", una "Mujer llorando con pañuelo" de Picasso o un espléndido muro de cerámica de Matisse, entre otros.


Para salir del LACMA, recorrimos un sendero que nos llevó directos del Pabellón de Arte Japonés a nuestra siguiente visita: el parque La Brea también llamado Hanckock Park. Se trata de un parque público en el que hay una serie de lagos de brea, de alquitrán, que sirvieron desde la Edad de Hielo para conservar, atrapados en ellos, todo tipo de animales, la mayoría desparecidos hoy en día. El parque tiene un olor especial, como si estuvieran siempre asfaltando, y es impresionante si te quedas un rato observando la superficie del lago principal, porque aparecen burbujas enormes y, de pronto, una pequeña pero sonora explosión de gas metano. En ese mismo lago hay una representación de una familia de mamuts quedándose atrapados en la brea. Actualmente siguen excavando en busca de fósiles (tienen millones de huesos) y reconstruyendo esqueletos de los animales.
Allí mismo, en el parque, está el Page Museum que explica su historia. Es interesantísimo. Además de poder ver los esqueletos reconstruidos y montones de piezas de todos los tamaños, puedes ver a los científicos, geólogos y biólogos trabajando in situ, porque hay una cristalera desde la que se puede observar el laboratorio.


Al parecer, el nombre de La Brea, viene de los antiguos dueños del terreno, al que llamaron Rancho La Brea (por razones evidentes) y que se dedicaron a explotar el yacimiento de alquitrán.

Desde el parque Hancock, fuimos dando un paseo hasta el Farmers Market. Se trata de caminar sólo una manzana, pero al estilo Los Ángeles, es decir, que puede que en plano esté todo muy cerca, pero andando, no. Aún así, el mercado es muy curioso y ofrece la oportunidad de poder comer a buen precio y con mucha variedad, ya que hay comida asiática, árabe, judía, las típicas hamburguesas y hasta un bar español. Y mezclado con estos puestos, se pueden encontrar carnicerías, panaderías, tiendas de regalos, de jabones, etc. Un lugar pintoresco dentro de la gran urbe. Lamentablemente, como lo que teníamos era hambre, ¡no se nos ocurrió hacer ninguna foto!



La foto del mercado es de static.panoramio.com

Desde allí, teníamos la idea de subir al observatorio Griffith para ver anochecer, así que, siguiendo la información que nos había proporcionado internet, nos fuimos a la parada de autobús correspondiente. Tras esperar más de media hora, nos pareció raro que tardase tanto y  preguntamos a un conductor. Ese autobús sólo funcionaba los fines de semana y, la única posibilidad de llegar al observatorio era con otra línea y caminando luego aproximadamente media hora. Valoramos la situación y, teniendo en cuenta que yo estaba coja, casi era de noche y apenas llegásemos, tendríamos que regresar, decidimos dejar pendiente esa visita para nuestro próximo viaje a Los Ángeles que espero que sea pronto.
Al volver hacia Sunset Boulevard, paramos un ratito en el espacio de la Alfombra Roja. Habían desmantelado casi todo, aunque aún no se podía pasar. Por cierto, vimos a los operarios que volvían a colocar una enorme farola que habían tenido que retirar para la celebración. Supongo que cada año, para poner en marcha el montaje de los Oscars, necesitan hacer este tipo de arreglos. También vimos cómo habían aparecido por toda esa zona un gran grupo de "homeless" que vagaban, pedían o se estaban tranquilamente sentados en el suelo. Una de las cosas que más nos ha llamado la atención de la ciudad de Los Ángeles es la cantidad de mendigos y vagabundos que habitan sus calles. Y no sólo en las principales, los hay por todas partes. Supongo que influye el clima benigno y la falta de ayudas sociales, pero es la otra cara de la moneda de un lugar conocido mundialmente por su glamour, su riqueza y su lujo.






Dimos un paseo buscando la estrella de nuestro compositor de música para cine favorito, el gran  Henry Mancini, pero nada, no la encontramos. Sin embargo vimos muchas otras, sirvan de ejemplo estas de Javier Bardem  o Michael Jackson 







Para terminar el día, habíamos quedado con Almudena Ariza, la corresponsal de Rtve en Nueva York, que estaba cubriendo la información de los Oscars y a la que habíamos saludado en la Alfombra Roja. Fuimos a tomar algo con ella a un bar mejicano frente al hotel. Es encantadora y pasamos un rato estupendo hablando de cine, de música y de los Oscars del día anterior.